martes, 4 de enero de 2011

LO MEJOR QUE PUEDES HACER ES...

Gracias por la acogida que está teniendo el nuevo proyecto por lo visto hay mucha gente interesada y que me está animando a continuar por ese camino.

Os dejo otro fragmento que podéis seguir en el blog:
http://cadavezquevomitodiosmataungatito.blogspot.com/
La semana que viene ya vuelvo con los broches!!^^


LO MEJOR QUE PUEDES HACER ES...



-Lo mejor que puedes hacer si te llama es colgarle el teléfono…
A esa frase se resumieron todos los minutos…horas de espera pasadas en una sala ocre aguardando denunciar a mi ex-pareja por acoso moral.

Así que allí estaba a las puertas de la comisaría de Vía Layetana, a las cinco de la tarde, todo un día perdido… toda una noche sin poder dormir y recordando que hacia cuatro años en ese mismo escenario, en esa misma calle, yo trate por primera vez huir de él…

Mi nombre es Elena, el suyo Miguel. Omitiré su apellido… no por respeto, por supuesto, no le tengo ninguno, sino por considerar que solo es un caso más como tantos otros.

Miguel, es nombre de ángel, lo que le pega muy bien, siempre tratado de quedar como un ser angelical a los ojos de todo el mundo, pero los diablos no son otra cosa que ángeles al fin y al cabo. Diablo es una palabra cuyo significado es él que tiene dos leguas, él que engaña… Y la lengua es el arma de los acosadores morales.
El habla, es en todo caso el arma corrosiva de los acosadores morales, teniendo el don de saber llevarte a su terreno, mientras niegan cualquier tipo de responsabilidad, es más, ellos te hacen ver que son las victimas…
De este modo Miguel nunca tenía la culpa de nada: -La culpa es tuya…- me decía.
Y es verdad, la culpa es mía, porque me la quedaba yo. yo era la que me sentía culpable por todo.
Una vez oí que “siempre es mejor ser el que más ama de los dos”. Y supongo que en ese momento me pareció cierto, yo lo único que sé, es que he sido un autentico rehén, una autentica prisionera de la culpa.
Miguel quería que yo estuviera con él, el problema es que yo veía que la relación me consumía, que no le quería, pero el mero hecho de querer dejarlo me hacia sentir culpable. Porque ahí está otro factor al que no se le da tanta importancia como al maltrato sicológico, pero que igualmente incapacita a la victima; el chantaje emocional, igual de dañino, igual de corrosivo.

Lo gracioso del tema, es que yo, siempre he afirmado; (poniéndonos metafísicos) que el cambio hay que buscarlo, que si no el cambio te busca a ti. Además si tú no provocas el cambio para bien, el cambio vendrá y será para mal. Yo me lo repetía una y otra vez pero sobre mis deseos de huida pesaban más las palabras de Miguel…

Hace tiempo, ya habiendo roto con él, una amiga me regalo un libro sobre acoso moral, la verdad… me quede sorprendida, viendo reflejado a Miguel en ese libro, ello me ha ayudado; el hecho de ver que no era una paranoia mía, me ha quitado el sentimiento de culpa. Me sorprendí sobre todo porque el acosador moral utiliza unas pautas a seguir, de modo que tú sabes que algo no va bien, pero no los ves como culpables. La culpable eres tú que según ellos cometes errores. Y como no piensas que este tipo de maltrato, del que hablan en todos los medios, te este pasando a ti, pues caes más en sus redes.

Esta proyecto de novela gráfica pensé en llamarlo en su origen “Lo mejor que puedes hacer es…” Porque me decidí a escribirlo el mismo día que fui a denunciarlo y realmente la frase me impacto. Pero al final creo que lo más propio es que se quede con este titulo “La culpa es tuya…” porque todo el libro trata de como con la palabra se puede someter a alguien imprimiéndole la culpa, lo cual es fácil en una sociedad cuya más importante religión la de nuestros “padres o abuelos” por así decirlo es católica, y la iglesia es un claro exponente del sometimiento por culpa, así se fundo de hecho sobre la imagen del diablo, pues su lema es; arrepiéntete, arrepiéntete de tus pecados o iras al infierno, no vengas a la iglesia y serás un pecador, haz esto o aquello y condenaras tu alma al suplicio eterno. Lo mismo nos sucede por esta resaca de fe que nos a quedado en otro tema cristiano el del “buen samaritano” tenemos impreso como correcto el darnos a los demás, porque Jesús murió por nosotros en la cruz y etc y etc… se que parece una tontería pero más que en otras sociedades este pasado subyace este sentimiento de débito y de culpa se nos imprime. Mi abuela sin ir más lejos es terriblemente católica, y aunque yo no lo sea te marcan esa necesidad de ser correcta.

Ahora sé que el peor día de mi vida, fue él día que empecé a salir con él. Juro que me hubiera encantado que en el inicio de nuestra relación me hubiera pegado. Las heridas están un tiempo, luego cicatrizan y desaparecen, llevándose el rencor con ellas. Pero el hecho es que la gente soporta menos la humillación que el dolor. Debido a ello siempre recordamos más a quien nos ha ofendido, injuriado o sometido al ridículo que a quien nos ha causado un mal físico, porque las heridas del ego suelen quedar más tiempo abiertas.

En fin, para mi lo peor ya paso y me alegro de poder odiarlo. Eso me satisface enormemente, porque antes me odiaba a mi misma por no poder dejarlo. Debido a que las gentes como él, juegan con nuestro sentido del deber, para hacernos prisioneros de la culpa, para esclavizarlos, ellos no nos ven solo somos meros objetos que les debemos devoción.